LA CREACIÓN DEL ESTADO DE
ISRAEL.
En diciembre de 1947, la
Asamblea General de la ONU aprobó un plan que establecía la partición de
Palestina en dos Estados independientes, uno árabe y otro judío, y de una zona
internacional en la ciudad de Jerusalén bajo control de las Naciones Unidas,
con una unión económica entre las tres entidades. El plan fue inmediata-mente
aprobado por los judíos y rechazado por los árabes, situación que generó serios
enfrentamientos entre ambas comunidades. La creación del Estado judío en
tierras palestinas, al causar la expulsión de los pueblos árabes radicados en
ellas, creó uno de los más graves conflictos en la política mundial del siglo
XX. El 14 de mayo de 1948, cuando los británicos pusieron fin a su mandato y
abandonaron Palestina, fue proclamada la fundación del Estado de Israel. En
seguida, estalló la guerra entre el nuevo ejército de israelí y los árabes de
Egipto, Líbano, Siria, Irak y Transjordania, que atacaron el territorio del
nuevo Estado sionista. Esta guerra, que sería la primera de una serie de
enfrentamientos armados en la región, se prolongó hasta enero de 1949 y
finalizó con la victoria de Israel que consolidó su posición y obtuvo más
territorio que el previsto en el plan de partición propuesto por la ONU. La
derrota de Palestina ante Israel dio motivo para que los árabes se sintieran
defraudados y traicionados no sólo por los países occidentales aliados de
Israel, sino también por los dirigentes árabes incapaces de enfrentarse a su
enemigo y sospechosos de connivencia con el imperialismo occidental. Todo ello
fue el “caldo de cultivo” donde se gestaron los movimientos populares y
revolucionarios árabes a partir de esa fecha, dando origen al panarabismo,
unión de todos los pueblos árabes, movimiento de lucha para la liberación de
los territorios palestinos.
LA GUERRA DE COREA.
La primera víctima de la
guerra fría fue el pueblo de COREA • En 1945, las dos superpotencias partieron
la península coreana por el centro: el norte lo ocuparon los rusos y el sur los
estadounidenses. Ambos buscaban mantener el control de la zona. • En 1950,
Corea del Norte, comunista, invadió Corea del Sur y la guerra estalló, dando
inicio así a la primera disputa de contención de la Guerra Fría. El presidente
de los Estados Unidos, Harry Truman, envió un contingente militar a intervenir
en la acción a favor de Corea del Sur. Más tarde se le unieron militares
australianos, británicos, franceses y canadienses. Corea del Norte, por su
parte, fue apoyada por los rusos y por China. El conflicto se mantuvo por tres
años.
LA GUERRA DE VIETNAM.
La guerra de Vietnam, en la
que además participaron países como China del lado de los norvietnamitas, y
Australia, España, Tailandia, Corea y Filipinas del lado de Vietnam del Sur,
dejó cerca de 5,7 millones de víctimas.
Además, supuso un importante
daño medioambiental en Vietnam y los países de la zona, especialmente Camboya,
que además se vio afectado por la intervención militar de los Estados Unidos y
tardó casi dos décadas en iniciar su reconstrucción.
Dentro del orden mundial de la
época, la derrota de los Estados Unidos significó un fuerte golpe a su poderío
militar e internacional, que hasta entonces gozaba de total inmunidad. China y
la URSS fueron las más favorecidas.
Sin embargo, el efecto más
significativo fue la reconstrucción del propio Vietnam, que tuvo que acoger a
los distintos grupos sociales y políticos en una sola nación. Además, los
informes hablan de casi 10 millones de refugiados.
INVASIÓN DE AFGANISTÁN.
Cuando en la víspera de las
Navidades de 1979 las fuerzas soviéticas penetraron en Afganistán, los
observadores internacionales se plantearon si ello se debía a un deseo
consciente de violar las normas no escritas de la distensión o bien obedecía a
razones circunstanciales y no destinadas a convertirse en perennes. Pero nada
de lo sucedido se entiende sin tener en cuenta los antecedentes históricos.
Afganistán fue, desde el siglo
XIX, un Estado dibujado en el plano como si fuera una realidad pero sin límites
naturales claros y una especie de asociación de etnias de vida a menudo muy
conflictiva sin que ninguna de ellas tuviera una mayoría o una fuerza
suficiente para imponerse a las demás ni tampoco residiera tan sólo dentro de
esos límites. Con quince millones de habitantes en 1979 y una altitud y clima
que hacían muy difícil la agricultura, en realidad el pasado de Afganistán se
explica por haber sido una especie de Estado-tapón -una Polonia de Oriente-
durante todo el siglo XIX entre las dos influencias cruciales de la zona, la
rusa y la inglesa. En 1919, tras la Revolución de octubre, la Unión Soviética
fue el primer país en reconocer la independencia de Afganistán a quien incluso
concedió una modesta ayuda económica. El puro realismo les hizo a los soviéticos
considerar, sin embargo, que su influencia no debía pasar más adelante:
Afganistán siguió siendo una Monarquía con alguna apariencia constitucional a
medida que fue pasando el tiempo. Después de la Segunda Guerra Mundial la URSS
y los Estados Unidos siguieron manteniendo a Afganistán como Estado-tapón pero
la dependencia económica de la URSS se fue haciendo mayor cuando Pakistán cerró
su frontera por la existencia de diferencias territoriales. De este modo, en
los años setenta el 43% de las importaciones, casi todas las armas y el 60% de
la ayuda exterior venía de la URSS. En este contexto no puede extrañar que
surgiera un Partido Democrático Popular -PDP- que vino a ser el equivalente,
aunque oculto, de un Partido Comunista. Estuvo, sin embargo, muy dividido en
tendencias que, muy probablemente, no correspondían a ningún motivo ideológico
sino a personalismos.
En unos pocos meses Taraki
había eliminado a cuatro ministros; en septiembre de 1979 fue ejecutado él
mismo como consecuencia del golpe de Amin, su segundo. Todo esto sucedía en una
situación en que se consideraba como un dato adquirido la vinculación de
Afganistán con la URSS: ni siquiera el asesinato de un embajador norteamericano
produjo una modificación de esta situación por intervención de este país. Esto
es lo que explica la intervención soviética como también la inestabilidad
política reinante: en un viaje reciente a Moscú los soviéticos recomendaron a
Taraki librarse de Amin. Lo sucedido en Afganistán fue exactamente lo
contrario. El temor a una situación parecida a la de Irán y el persistente
deseo de lograr una absoluta seguridad en su glacis defensivo pudieron
contribuir a que la intervención finalmente se llevara a cabo. Fue, por tanto,
la incompetencia de sus propios colaboradores quien indujo a la URSS -principalmente
al Ejército y la KGB- a la intervención.
Conclusión:
Como en todo, siempre algo bueno trae consigo algo malo, y en este caso fue a estos países que les tocó padecer las consecuencias de la guerra fría, sin embargo yo pienso que debemos aprender a no seguir haciendo lo mismo, para progresar como naciones unidas.